Hace unos días cumplí “medio siglo”, o como dice un buen amigo “cuarenta y diez”, y aunque uno sigue metido en este apasionante mundo de la montaña, hay veces que como es natural, hay una desconexión con las nuevas generaciones de montañeros.
Sin querer, pensamos que las cosas ya no son como las de antes, sin darnos cuenta que afortunadamente todo mejora, aunque nosotros al verlo con otros ojos nos parezca lo contrario. Esto viene a cuento porque aunque de la sensación que en nuestras montañas más próximas, las palentinas, no se realizan aperturas ni nuevas actividades, nada más lejos de la realidad.
Sin ir más lejos, este pasado invierno, se ponía en contacto conmigo un montañero de Reinosa, recabando información sobre la escalada invernal del Espolón Norte de Espigüete. Había hablado con Vidal y este le remitía dos fotografías suyas del espolón. Sobre esas fotos yo le marque algunos datos y le comentaba lo siguiente:
“Los largos 1 y 2, son fáciles, algún paso de 4 grado, no mucho más. El largo clave es el tercero. Este largo se abrió en artificial con buriles. Estos son viejos y no tienen chapa. Hay que llevar de las recuperables. Los buriles están bastante alejados, pero la pared no es del todo vertical, aunque sí muy compacta en este tramo. También hay algún clavo. En la actualidad en verano se hace en libre (6a+), pero da un poco de miedo caerse con esos seguros tan flojos, y apenas se puede meter nada más. Después de esta parte de artificial se sale por un diedro de cuarto más o menos. Los siguientes largos van perdiendo dificultad hasta convertirse en una trepada, pero en invierno es la zona que carga más nieve, así que hay que contar con ello. Las reuniones no están montadas y solamente se encuentra algún clavo o buril. Nada de químicos ni parabolts. Yo hace muchísimo que no subo por allí, así que puede haber algún cambio, aunque no creo pues es una ruta que se hace muy poco. En la reunión bajo el pilar del tercer largo, hay una repisa grandona a la izquierda (según subimos) allí se dormía cuando la “hazaña” de su apertura. La raya en la foto está hecha muy a ojo. El itinerario sigue más o menos el filo del espolón y el tercer largo va por el centro de la placa hasta un diedro un poco a la izquierda. Los buriles te llevan a él”.
No tengo certeza de si se realizó esta actividad invernal, ni si como pretendían, se abrió el diedro situado a la derecha del tercer largo.
Meses después, ya en primavera, los palentinos Francisco Sardon y Fernando Becerril, me comentaban que estaban a punto de concluir la reequipación del Espolón Norte de Espigüete (Foto superior) y que había abierto una variante de entrada en el Espolón Sur (Foto inferior). En estos momentos estoy a la espera de que lo concluyan definitivamente y podamos publicar en esta página el croquis de como ha quedado el Espolón Norte tras la sustitución de los viejos seguros. Sobre este tema, habrá más de una opinión enfrentada. Yo solamente me limito a contar lo que me cuentan sin tomar partido, sobre todo, porque estoy convencido que todas las posturas tienen parte de razón y a la vez están equivocadas.
Este invierno pasado, las condiciones invernales del Espigüete no han sido las ideales, pero el anterior (2009-10) el Circo Norte del Espigüete sí que vio pasar por sus paredes a numerosas cordadas. Alguna de ellas, con demasiada mala suerte, pero otras, dejaron grabados en sus paredes itinerarios que categoría.
Tras ese invierno varios amigos (Anselmo, Tomas, Javi…) tuvimos que indagar para aclarar que vías habían sido nueva apertura y cuales repeticiones. Tras varios cruces de correos e investigaciones, llegamos a la conclusión que marcamos en las dos fotos del Circo Norte:
1.- Vía única salida.
2.- La vía que subieron el día del accidente Juanma, Alberto y Javi y que la habían abierto días antes los amigos de Torrelavega Sergio Vidal y Jesus Pelayo, y que finalmente fue nombrada como “Vía de los palentinos TJ”
3.- Vía “Cuarto Crisol”, que abrieron Anselmo Vidal y Fernando Manteiga. Según mis datos primera ascensión y primera invernal
4.- Vía Valverdina. Posiblemente todavía sin hacer en invierno. Esta vía como la abrimos en verano, va buscando las zonas de placas y paredes más limpias y sanas. Sin embargo las vías abiertas en invierno, buscan más las pequeñas canales, que es donde hay más hielo. Estas canales en verano suelen tener peor roca, por lo que posiblemente las evitamos en la apertura de la Valverdina.
Como veis, afortunadamente el Espigüete “se mueve”, y con desigual ritmo, las aperturas tanto invernales como estivales se suceden.
Deseo con toda mi alma, poder seguir comentando estas agradables noticias y que no tengamos que lamentar ninguna otra tragedia en nuestras montañas.
Permitida la reproducción integra, y sin animo de lucro citando su autor y procedencia.