Hace unos meses unos montañeros sufrieron un accidente en la Canal de Ría (Picos de Europa) y tuvieron que utilizar su localizador satélite, que afortunadamente llevaban.
Tres amigos, con suficiente experiencia, buen tiempo… acometen el ascenso de la Canal de Ría. Este recorrido no es difícil, pero en ciertos momentos requiere trepar. En una de esas fáciles trepadas uno de ellos resbala y se disloca el hombro. Esta lesión, si estuviera jugando un partido de futbol, sería muy molesta y dolorosa, pero en unos minutos lo trasladarían a un hospital donde le reducirían la lesión y tras un tiempo de inmovilización, todo solucionado. Pero en el lugar donde estaban todo es distinto. No hay cobertura de telefonía, incluso sin estar lesionado la carretera más próxima está a horas de distancia…
La cosa no pintaba bien, pero afortunadamente habían tomado las precauciones necesarias y actuaron correctamente ante el incidente.
Primero bajan al herido a un lugar más o menos seguro y confortable, valoran la lesión, lo abrigan…
Han madrugado, por lo que afortunadamente todavía quedan horas de luz para un posible rescate en helicóptero, pero la típica niebla de los picos parece que está apareciendo, por lo que hay que darse prisa.
No hay cobertura de teléfono móvil. Ellos saben que aunque hay una “leyenda urbana” que dice que al 1-1-2 siempre se le puede llamar pues va a través de satélite, eso no es cierto. Sí que es verdad que cuando llamamos al 1-1-2 nuestro teléfono utiliza todos los repetidores de telefonía disponibles, sean de la compañía que sean, pero si no hay ningún repetidos de ninguna compañía, es imposible realizar ninguna llamada, ni al 1-1-2 ni al “sumsum cordan”.
Son tres, por lo que en caso extremo uno puede quedarse con el accidentado mientras el otro (solo) podría desplazarse hasta coger cobertura y pedir ayuda, cosa que además de arriesgada, pues no es un terreno adecuado para transitarse solo y menos con prisa, llevaría mucho tiempo y con total seguridad el rescate ya tendría que hacerse de noche por medios terrestres, o aplazarse hasta el amanecer del día siguiente.
PERO… tienen un as en la manga. Después de un susto hace meses, uno de ellos ha comprado un localizador vía satélite. Estos aparatos (al final del articulo doy un listado de algunos modelos en el mercado) SI que funcionan a través de satélites, por lo que no dependen de repetidores terrestres y su cobertura es casi mundial, salvo cuevas, lugares muy, muy cerrados…
El funcionamiento es bastante similar en casi todos los modelos. Robustos, a prueba de agua, con gran autonomía, pilas normales que podemos poner nosotros… Básicamente, pulsando un botón, lanzamos nuestro mensaje de SOS, que además indica nuestra posición exacta, pues estos aparatos combinan un “teléfono satélite con un GPS”.
Este mensaje, dependiendo del modelo llega a una central de emergencias o a unos cuantos amigos que previamente hemos configurado en la web. El caso es que, en minutos, alguien está llamando al 1-1-2 diciendo que estamos en apuros y dando nuestra posición exacta. El rescate está en marcha…
En un tiempo prudencial (que se les hace eterno como es normal) les sobrevuela el helicóptero, del que baja un rescatador…. Todo solucionado… por los pelos, pues la niebla está entrando y de todos es sabido que los helicópteros (a pesar de lo que vemos en las películas) no pueden realizar rescates con niebla ni de noche. Su vuelo es visual. Si el piloto no ve, no puede volar (salvo casos concretos que serían largos de explicar y no están dentro del ámbito del rescate en montaña).
En este enlace se puede ver el video del rescate.- https://www.youtube.com/watch?v=J-2vD9Wkraw&app=desktop
Algunos modelos y marcas de localizadores:
– InReach de Lorne.
– Solara FT2100
– Nal Shout Nano
– Iridium Extreme
– Spot3 de Globalsat (este es el que tengo yo y está más que probado)
© Texto y fotografías, Tente Lagunilla.
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