La pasada Semana Santa estuve con seis amigos en la Sierra de Guara haciendo barrancos.
El jueves hicimos uno corto, pues era el día que llegábamos y dejamos para el viernes el descenso del Mascún que es un barranco para dedicarle todo el día.
A las once de la mañana (un poco tarde para mi gusto) entrabamos en el Saltador de las Lañas, inicio del Mascún Superior. Varios grupos van delante y otros detrás, de forma fluida y sin demasiadas esperas ni atascos. En concreto un grupo numeroso (unos diez miembros) va dos lugares por delante y en medio un trio. Todo el mundo está bien equipado y en términos generales se desenvuelve con la soltura necesaria y los miembros más flojos de cada equipo van arropados por el resto de compañeros más experimentados.
Antes de llegar a las Cascadas de Peña Guara alcanzamos al grupo más numeroso que ya ha sido rebasado por el trio. A una de sus componente se le ha despegado la suela de una bota y lo han reparado con un cordino. Tras preguntarles si podemos ayudar en algo y ver que todo está controlado, les adelantamos.
Sigue el barranco con más rapeles, pozas, rampas. El tiempo es espléndido.
En el final del Mascún Superior y por lo tanto el inicio del Inferior, casi todos los grupos nos tomamos un descanso y reponemos fuerzas. En este punto adelantamos a otro par de grupos que se toman con más calma el descanso.
Poco más adelante en el lugar donde puedes tomar el camino superior para abandonar el cauce durante un buen tramo, nos alcanza el grupo de tres personas con el que hemos coincidido en parte del barranco. Me comentan que les han adelantado a toda velocidad dos chicos que van a buscar cobertura de telefonía pues ha habido un accidente. Una persona se ha lesionado el tobillo (posible fractura).
Me doy cuenta que les va a llevar un buen rato el camino hasta tener cobertura y que nosotros llevamos un localizador Spot-2 con el que podemos pedir ayuda de forma más o menos inmediata. Salgo corriendo detrás de mis amigos que ya están bajando por el cauce y les alcanzo justo cuando les adelantan los dos que van a pedir ayuda. Les explico la situación y les recuerdo que a pesar de que nosotros vamos a activar el Spot, ellos llamen de todas formas cuando puedan hacerlo.
Remontamos hasta un lugar más abierto y mientras un compañero activa el Spot otros dos, junto a otros barranquistas dispuestos a ayudar, comenzamos a remontar el barranco hasta encontrarnos con la persona accidentada y su grupo. Para ello tenemos que remontar varios toboganes e incluso el ultimo R-9 de cinco metros.
El accidente ha sido justo después del R-6 y tras entablillar el pie herido, nos comentan, la han descendido el R-7 y el R-8. Poco después es donde nos los encontramos.
Ya con más «mano de obra» y con la certeza de que el helicóptero está avisado, la progresión es mucho más rápida. En las badinas la cosa es fácil, pues simplemente es dejarla flotar y arrastrarla. El rapel también se soluciona bien, pero lo peor son los caos de bloques.
A veces porteándola entre cuatro cuando hay espacio, otras entre dos, otras a caballito, el caso es que el ritmo es bueno.
El aviso a través del Spot se ha dado a las 16:00 pero dado lo angosto del lugar y como le llevábamos apagado, tarda unos veinte minutos en salir el mensaje. A las 16:20 ya varios amigos comunican con el 1-1-2 dando el aviso y las coordenadas, pero estas personas están en Castilla y León y evidentemente el 1-1-2 con el que hablan es el de esa comunidad. Al dar las coordenadas en el centro de emergencias se dan cuenta que son de Aragon por lo que les ponen en contacto directamente (sin tener que colgar) con el 1-1-2 de Aragon que tras recabar la información pertinente, pone en marcha al grupo de rescate siguiendo sus protocolos.
El improvisado grupo de rescate seguimos porteando a la víctima pues hay que llegar a un lugar lo suficientemente ancho como para que pueda acceder el rescatador por medio de la grúa del helicóptero. A las 17:15 llegamos a una zona que es suficientemente ancha y además en el centro hay unos bloques planos muy apropiados para acomodar a la víctima y esperar la evacuación.
Colocamos sobre el bloque más adecuado a la víctima bien abrigada con mantas térmicas y lo más cómoda posible. Despejamos la zona y me preparo con el chaleco de alta visibilidad y la cinta de balizamiento que llevo siempre en mi «equipo de emergencias» para hacer las señas pertinentes cuando llegue el helicóptero.
A los pocos minutos de prepararnos y para nuestra alegría, vemos aparecer el helicóptero (17:23) que realiza una primera pasada y tras localizarnos se aleja para prepararse. El lugar es complicado y tiene que dejar en tierra el mayor peso posible. Minutos más tarde aparece de nuevo y deja a un rescatador. Le informamos de lo sucedido y del estado de la víctima y en un tercer viaje (17:40) definitivamente el helicóptero evacua a la víctima y rescatador.
Ya más tranquilos y descansados en otro par de horas estábamos todos relajados y tomándonos unas cervezas en El Rodellar.
Posteriormente nos enteramos que la fractura era de tibia y peroné.
CONCLUSIONES:
- En caso de accidente son de vital importancia las comunicaciones y el poder dar aviso lo antes posible. Los teléfonos móviles en entornos montañosos es muy frecuente que no tengan cobertura y no podamos llamar ni tan siquiera al 1-1-2. (Enlace para saber más sobre el tema).
- Tampoco funcionan en estos casos las aplicaciones de los teléfonos móviles tan populares últimamente. Todas necesitan una cobertura más o menos «potente» para que funcionen. Generalmente por datos. En este caso varios barranquistas probaron sin éxito varias de estas aplicaciones y ninguna funcionó.
- Los localizadores tipo Spot si que resultan útiles, pero con reservas, pues en zonas muy cerradas de barrancos pueden no funcionar. No olvidemos que funcionan a través de satélites y evidentemente tienen que «ver» esos satélites como los GPS.
- En conveniente llevar encendidos y bien protegidos los localizadores para que tarden menos en localizar los satélites y por tanto enviar la señal de socorro.
- Material para hacernos ver y hacer las señales al helicóptero. Sin ese material y señales el helicóptero puede tardar un buen rato en distinguir entre los barranquistas accidentados del resto que esta «haciéndole fotos».
- Importantísimo madrugar para tener margen horario. Si el accidente se hubiera producido en el mismo lugar pero unas horas más tarde posiblemente se hubiera complicado sobremanera, pues los helicópteros no vuelan de noche.
- El material siempre en perfectas condiciones. Revisado y comprobado.
- Imprescindible un botiquín con el que improvisar una cura y entablillar… y por supuesto saber utilizarlo.
- Imprescindible material para poder remontar.
- La seguridad, en cualquier actividad al aire, libre debe ser una prioridad absoluta. Las actividades mas «lúdicas», los grupos grandes, el buen tiempo… pueden hacernos bajar la guardia peligrosamente…. a todos… incluso a los mas expertos.
Con posterioridad a la publicación de este artículo, el comité de seguridad de la federación de montaña, publico un análisis «mas profesional» del accidente en la revista Desnivel.
En este enlace se puede descargar el PDF correspondiente a dicho articulo: [Articulo en PDF]
© Texto, Tente Lagunilla.
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