Hace unos días ascendí de nuevo Curavacas por el Corredor Angel Villán. Fue una ascensión agradable, buen tiempo, buenos amigos, no muy buenas condiciones de nieve… Al regresar a casa y colocando las fotografías que habían hecho mis amigos, me vino a la memoria el día en que Aspi y yo realizamos la primera ascensión de esta ruta el 10 de junio de 1979. Como veis por la fecha no era invierno, pero las condiciones de la montaña (como se ve en las fotografías) eran totalmente invernales. He tenido la paciencia de buscar entre mis diapositivas escaneadas las correspondientes a esa actividad, y las he montado junto a las actuales haciendo coincidir las que más o menos están hechas en el mismo sitio pero ¡35 años más tarde!
Muchos montañeros piensan que el nombre de esta ruta se debe a que fue abierta por mi amigo Angel Villán, pero no es así. Si tenéis curiosidad seguid leyendo y os cuento una breve historia que muchos no conoceréis.
El padre de Angel, también se llamaba Angel, y evidentemente se apellidaba Villán. En aquellos finales de los 70 los dos se estaban iniciando en este mundo de la montaña. Acampaban todos los fines de semana en los alrededores de Cardaño, Vidrieros… realizaban marchas por la zona y poco a poco se empezaban a animar con las ascensiones a picos cada vez más altos. La fatalidad hizo que el día 14 de junio de 1979 (pocos días antes de que Aspi y yo subiéramos por primera vez el citado corredor) en su intento de ascensión a Espigüete por el Corredor Noreste, el padre de Angel resbalara en un nevero y sufriera una caída que le causaría la muerte.
En aquellas fechas ni Aspi ni yo teníamos mucha relación con esta familia, aunque como es lógico nos conocíamos como todos los montañeros en aquella Palencia tan “manejable”. Fue a Aspi al que se le ocurrió que, tras la apertura de la ruta, podíamos ponerle el nombre en homenaje a este montañero recientemente fallecido. Después de unos meses, para no molestar en los primeros momentos tras la tragedia, hablamos con la madre de Angel, que encantada nos dio “permiso” para que la nueva ruta llevara el nombre de su esposo.
Posteriormente el 6 de enero de 1980, también realizaríamos Aspi y yo la primera invernal de dicha ruta y paradójicamente encontramos peores condiciones de nieve que cuando la hicimos el año anterior.
Espero que os haya gustado esta pequeña aportación a la historia de nuestro entrañable Curavacas.