Croch, croch, croch. De nuevo mis pisadas suenan en la nieve abriendo huella hacia el Campo II del Annapurna. Carlos y yo subimos a dormir por segundo día consecutivo mientras que el resto de compañeros ya se han “replegado” al Campo Base en un acto de generosidad para no consumir recursos en este campo II.
Me encuentro bien aclimatado y fuerte, para el escaso tiempo que llevamos en esta montaña. Las sensaciones son buenas.
Cuando escribo este correo, ya en el Campo Base, y después de haber pasado bastantes jornadas en altura aclimatando y montando campamentos, me doy cuenta que ahora realmente empieza la parte dura de la expedición.
Tenemos ya montados los tres primeros campamentos y el cuarto lo montaremos “de subida” en el ataque definitivo. Dentro de tres días estaremos en condiciones de aclimatación como para atacar la cumbre. La montaña está equipada…. Ahora solo hay que esperar a que la meteo, nos de una tregua, y eso es duro.
Paso el tiempo leyendo, escuchando música, charlando… pero cada vez que llega un nuevo parte meteorológico, el nerviosismo se apodera de todos. No podemos precipitarnos, pero tampoco desperdiciar ninguna oportunidad.
Continuara…..